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El destino... La rentabilidad de tu negocio.

Empezábamos este viaje con un velero en aguas turbulentas, batido por las olas provocadas por los nuevos vientos y los grandes mercantes.

Durante esta semana te hemos mostrado otras perspectivas, otras formas de hacer las cosas que, sin duda, suponen un cambio en los resultados.

El gran visionario Steve Jobs, nos dejó muchas pistas sobre lo que supone un negocio de éxito.

Tu tiempo es limitado, no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, el cual es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás callen tu propia voz interior. Y, lo más importante, ten el coraje para hacer lo que te dice tu corazón y tu intuición. Ellos ya saben de algún modo en qué quieres convertirte realmente. Todo lo demás es secundario.

Seguir nuestra intuición para encontrar nuestro propio camino, es la clave para llegar a una vida plena y lo mismo ocurre en los negocios… ¿Por qué seguir los caminos establecidos?

Aléjese del promedio, de lo mediocre y enderece su rumbo siguiendo los consejos de su corazón. Sirva a los demás a través de aquello en lo cual sobresale.

Y para garantizar el éxito…

Los 5 Nuncas de Steve Jobs:

  • NUNCA darse por vencido.
  • NUNCA aparentar.
  • NUNCA mantenerse inmóvil.
  • NUNCA aferrarse al pasado.
  • NUNCA dejar de soñar.

Veamos ahora, a modo de repaso, el esquema general del proceso, que te puede llevar hacia un negocio que te permita disfrutar del estilo de vida que deseas.

Operación Triunfo.

El comercio es complejo… Hay que atender un gran número de detalles que suman y no se pueden descuidar.

Además, se trata de una empresa que debe estar gestionada como tal, su objetivo final es la rentabilidad y no tanto el autoempleo, que limita las posibilidades de éxito y crecimiento.

Es probable que no quieras crecer en el sentido de tener más tiendas o más negocios, pero supongo que lo que si buscas es tener más tiempo y más libertad, y para conseguirlo vas a necesitar más recursos, de modo que, es momento de avanzar.

Hoy en día, si no te mueves, retrocedes.

Tú defines tu propio concepto de éxito o de triunfo, está claro que no todos compartimos el mismo, pero en el caso de un negocio, desarrollar una labor que nos guste, con la que disfrutemos, con la que podamos ayudar a la gente y alcanzar el reconocimiento de nuestros clientes y, al mismo tiempo, que nos permita tener un negocio rentable, es una buena definición de éxito.

El proceso podría ser así:

Primero definir de una forma muy clara lo que realmente quieres conseguir.

Necesitas ingresos, pero además, seguro que quieres tiempo libre, flexibilidad en los horarios, hacer un trabajo que te apasione…

¿Cuáles son tus objetivos?

Sitúate en la realidad, qué está pasando realmente en tu negocio, cuáles son los problemas de fondo.

Muchas veces no somos conscientes de lo que pasa realmente.

Echamos la culpa a la situación, pero parece que no somos responsables de nuestras acciones u omisiones.

Tú puedes cambiar tu situación.

Explora las opciones… ¿Cuántas veces tienes en cuenta tus talentos, tus fortalezas, tu creatividad, tus diferencias, tu capacidad o tus recursos personales para generar distintas opciones ante determinados retos? 

Comprométete con la acción… ¿Cuántas veces se te ha ocurrido una idea que al final acabó en nada?

Elige los pasos y atrévete a darlos… Los pequeños pasos diarios te acercan a tus metas.

Lleva estos pasos a tu negocio:

Primero trabaja el autoconocimiento; tus valores, creencias, actitudes, habilidades, competencias… Para encontrar en qué eres muy buen@, cuáles son tus mayores talentos y aprovecharlos en tu negocio.

Por otro lado, describe tus metas y focalízate en objetivos concretos para conseguirlas, no queremos que tus sueños formen parte de algo futuro e incierto que ya harás “algún día”.

Idéntico proceso se sigue con tu negocio, hay que conocer sus fortalezas y debilidades para potenciar las unas y superar las otras.

El objetivo final de todo esto, es lograr que tu autoestima y tu motivación estén en lo más alto, porque estarás haciendo algo que te gusta, que se te da bien y con lo que disfrutas, lo que te proporciona una enorme seguridad y autorrealización.

Analiza la situación, examina cuál es la realidad de tu negocio.

Cuando examinamos algo de lo que somos parte activa es difícil ser realista, es como examinar a un hijo, así que apóyate en otros que te aporten objetividad.

Reflexiona sobre las bases de tu negocio, sus cimientos, si éstos no son sólidos da igual lo que hagas en otros aspectos, acabará derrumbándose.

Es clave que decidas qué quieres hacer, para quién, cómo y por qué.

Esto te ayudará a crear una marca con identidad propia y quedarán resueltos muchos de tus principales preocupaciones y problemas (como la competencia, la comunicación con tus clientes, etc.).

Pasamos ahora al Plan de accion, donde habrá que decidir, sobre las bases que ya tenemos, las tácticas que seguirás en cuanto al punto de venta, el producto, el personal, los procesos, la comunicación y otros elementos fundamentales.

Aquí te darás cuenta de todo lo que facilita el proceso haber realizado el trabajo anterior.

Con esto conseguirás atraer y fidelizar a mejores clientes y verás cómo la rentabilidad de tu negocio aumenta de una forma muy importante.

Por último, queda el seguimiento, medir los progresos para saber exáctamente que está funcionando bien y dónde se necesitan ciertos ajustes.

Además, comprobarás con números los progresos de tu negocio, no sólo verás aumentados tus ingresos sino también tu rentabilidad y tu calidad de vida.

Si esto es lo que quieres que pase en tu negocio y en tu vida, es hora de ponerse en marcha, puedes empezar a tener el control de tu negocio y saber los pasos que tienes que dar para obtener los resultados que deseas.

Bonus: Gestión del Cambio

No es nada nuevo… Los filósofos clásicos lo tenían muy claro: “Todo fluye, nada permanece”.

La constante en esta nueva Era Digital que vivimos, es el cambio, no importa que tu negocio no sea online para verse afectado por él.

La tecnología evoluciona tan deprisa y se expande tan rápido que hay que adaptarse, incluso antes de dominar el cambio anterior.

Se trata de un fenómeno donde siempre se está en fase de prueba.

Ese momento en que era fácil prever lo que pasaría al año siguiente, ya ha pasado.

Adaptarse a los constantes cambios no sólo es necesario para dominar el mercado, sino también para permanecer en él.

La supervivencia se garantiza con la adaptación y el cambio en la forma de pensar, el desafío constante a las normas del mercado y la satisfacción de las necesidades del cliente.

Por tanto, la Gestión del cambio es un arma secreta que tenemos que utilizar en nuestros negocios, más si tenemos en cuenta que es una gran ventaja para los pequeños por nuestra agilidad, no es lo mismo cambiar a un equipo de 3 ó 5 personas, que cambiar a una multinacional de 3000 personas.

Es necesario integrar el cambio como algo natural en nuestra gestión, no sólo cuando le vemos las orejas al lobo, sino cuando percibimos nuevas oportunidades.

Cuando notas que algo no va bien, que hay un problema real, es necesario identificarlo, definirlo y buscar soluciones sin más demora, si tienes un pequeño equipo apóyate en ellos para aumentar las opciones, probando cosas nuevas.

La prueba es imprescindible para encontrar soluciones eficaces, la imaginación y el papel lo aguantan todo, pero cada realidad es diferente y no todo funciona para todos, de modo que vas a fracasar muchas veces, no todo va a salir como piensas, ni a la primera… Aprende de cada prueba, corrige y sigue adelante.

Esto es una carrera de fondo, los negocios no son una ciencia exacta, tienes que encontrar lo que funciona para ti y para tu negocio, lo que yo llamo tu Fórmula Mágica y solo lo vas a encontrar a base de ensayo y error.

Los buenos compañeros amortigüan las caídas, aceleran el camino y te ayudan a levantarte, pero para aprender grandes lecciones es necesario caerse muchas veces.

Tener vocación de permanencia es sinónimo de no resistirse al cambio.

Todos queremos vender más, tener más rentabilidad y hacer crecer nuestros negocios y ha llegado el momento donde “hacer lo de siempre” no sirve a estos objetivos.

Bonus: Gestión del tiempo.

Ya hemos acabado el curso y te hemos contado los grandes secretos para obtener mejores resultados, pero de nada van a servir si no te pones manos a la obra.

Aquí, siempre surge esa sensación de “cuándo hago yo todo esto”… Si ya estoy a tope de trabajo, si todo recae sobre mi…

Imagínate que soy el genio de la lámpara y te concedo una hora más al día… ¿Tendrías tiempo suficiente para hacerlo?

Seguramente estarías igual, sólo que llegarías más cansado a la cama.

No se trata de tener más tiempo sino de administrarlo mejor, de ser más eficaces y productivos haciendo menos cosas.

Te propongo 5 Tips para manejar mejor tu tiempo:

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No confundir estar ocupado con ser productivo, la diferencia está en los resultados que obtengas de cada actividad, puedes estar sin parar todo el día y no haber hecho nada de provecho, la clave está en elegir, conscientemente, las actividades que desarrollas, para ello es importante el siguiente punto.

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Separa lo urgente de lo importante, es necesario planificar las tareas en función de su importancia, teniendo presente que lo importante es aquello que nos proporciona resultados y nos ayuda a cumplir nuestros objetivos; lo urgente requiere de nuestra atención inmediata, este cuadro puede ayudarte:

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Termina con las interrupciones, existen algunos ladrones de tiempo muy comunes que minan nuestra productividad, no sólo por el tiempo que nos quitan sino porque nos hacen perder concentración y además, nos desgastan.

Algunas pautas a seguir pueden ser:

1. Desactiva las notificaciones y marca unas horas del día específicas para atender el email, redes sociales…

2. Cuando estás con algo importante, deja el móvil en silencio.

3. Establece un tiempo al día para atender imprevistos.

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Principio de Pareto o Ley 80/20, esta ley dice que el 20% de nuestros esfuerzos producen el 80% de los resultados, de modo que identificar ese 20% de actividades, que nos producen los mejores resultados, nos viene de perlas.

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Planifica el día completo, ya sé que a mucha gente le da pereza planificar, parece que renunciamos a la espontaneidad, pero lo cierto es que nos aporta tranquilidad y resultados muy visibles… ¿Sabes la satisfacción que da ir tachando tareas de la lista?

En tu caso, la parte más importante de tu trabajo consiste en la atención del cliente, si no tienes ayuda en ese sentido, esa debe ser una de tus actividades prioritarias, sin embargo, para llevarla a cabo es imprescindible dedicar tiempo y planificación a la gestión de tu negocio, de lo contrario, no tendrás gente que atender.

Por eso es importante planificar anual, mensual y diariamente las actividades, tanto operativas como de gestión y reservar un tiempo, sagrado, para las acciones que te acercarán a tus objetivos y su seguimiento.

Para trabajar menos y conseguir mejores resultados ya ves que es importante la organización y la planificación, en este sentido puede ayudarte mucho documentar tus procesos, es decir poner por escrito todos aquellos procedimientos a seguir para actividades reiterativas: recepción de mercancía, organización del almacén, reclamaciones, quejas, atención al cliente, operaciones de limpieza, cambio de merchandising, cambio de escaparate…

Documentar estos procesos sirve para definir un procedimiento resolutivo para cada caso, poder ser replicado y mejorado por tu equipo y aporta uniformidad en la forma de hacer… Puede ser un poco tedioso de elaborar, pero, una vez hecho, los resultados son excelentes.

Recuerda

Si quieres pasar a la acción ya y empezar a implementar en tu negocio todo lo que has aprendido en este curso, no estás sol@, puedes descargar otros recursos gratuitos que te resultarán muy útiles para llevar a cabo una gestión profesional de tu empresa y empezar a obtener los resultados que deseas.

Muchísimas Gracias

Hasta aquí ha llegado “El viaje hacia la rentabilidad de tu negocio”, esperamos de corazón que te haya gustado, pero, sobre todo, que te haya resultado muy útil.

Sabemos lo difícil que es abrirse camino en el pequeño comercio y nuestro objetivo es ayudarte, si has implementado alguna de nuestras sugerencias a tu proyecto o, simplemente, hemos conseguido darte alguna idea para hacer progresar tu negocio, estamos satisfechos.

Muchísimas gracias por tu interés, tu colaboración y por permitirnos acompañarte en este viaje apasionante que supone gestionar un negocio minorista… ¡Esperamos verte pronto en alguno de nuestros recursos!

Ya sabes que puedes consultarnos lo que quieras y agradecemos mucho tus comentarios, sugerencias y opiniones.

 

Un fuerte abrazo y… ¡Buenas ventas!

Sandra&David.